Hogar

Recibí esta potente imagen (y que fotografía!) de mi padre. En ella se ve mi calle, la calle de mi casa en Santiago. Me transporté de emoción. Me vi en un amanecer de invierno, saliendo con jumper a tomar la micro… con la cordillera saludándome como todos los días…
El mensaje que la acompañaba decía: “…he querido compartirlas contigo ya que sé tenemos mucho en común cuando contemplar la belleza que nos rodea concierne…”
¡Como no estallar en una sonrisa!, al sentir el aire que me eleva lejos, mientras mis pies descansan firmes reposando en el lugar de mis raíces, donde mi alma es arrullada por aquellas que allá me sienten, me vivifican, me completan. Allá en la Florida, allá en mi hogar.
Me siento como una Dorothy… ese paisaje del mundo me conmueve más que cualquiera de los que he descubierto en mis andanzas...
Te quiero mucho!