Lluvia de estrellas
En fin, esta vez era un juego entre los fuegos artificiales, las llamas, las luces y la música... un "teatro del fuego", con actores luminiscentes, al ritmo de los sonidos, y con "el cielo como decorado" (decía la publicidad). Muy bello. Pasar del calor y la luz absoluta de grandes llamaradas (como de soplete, pero de metros!), a la delicadeza de un saxo acompañando a un herrero y sus chispas. Y aún de sonidos de bosque, con personajes de cuento que se movían con llamas saliendo de su cuerpo, a las líneas, las texturas doradas en el cielo. La potencia de la explosión, del sonido. Poesía pura…
El segundo día de presentación, -cuando volví por estas fotos que les dejo-, llovía, a chuzo!... lo que le dio otra atmósfera, otro brillo, otra luz al espectáculo... Recuerdan la potente secuencia de noche, con paraguas que se encontraban con llamas, en la maravillosa película "la mirada de Ulises"? pues así me sentí, entre esos cientos de paraguas que trataban de ver el cielo, bajo esa lluvia de estrellas...















Dan ganas de jugar con fuego, n'est pas?