Siete y algo de la tarde, teatro ‘Ancienne Belgique’, a un costado de la Bourse en el centro de Bruselas. El lugar es genial, la gente va llegando de a poco. Estoy expectante y ansiosa, el cuerpo me burbujea, y no es sólo por la cerveza belga que me acabo de tomar… ahí estoy, con J., y me siento como en “su sueño por un día”: en cosa de minutos va a comenzar el concierto que tanto anhelaba ver y que me trajo hasta la capital de Bélgica: Cat Power & The Memphis Band.
Antes de seguir, una pequeña introducción sacada por ahí de internet:
“La cantante y compositora Chan Marshall lleva varios años realizando álbumes con el nombre de CAT POWER. Su ultimo álbum se llama ‘The Greatest’, pero no se equivoquen, no es un lo mejor de. Ella ya demostró que tenía mucho que ofrecer con ‘You Are Free’ del 2003 (un álbum diverso y aplaudido por la crítica, con músicos invitados de la talla de Eddie Vedder, Dave Grohl, y the Dirty Three's Warren Ellis), pero éste es sin lugar a dudas su mejor álbum de estudio hasta la fecha. Para ‘The Greatest’ se fue a Memphis para grabar una colección de canciones en el legendario Ardent studios - the Memphis soul factory. Fue acompañada por the Memphis Rhythm Band: viejas manos como Mabon Hodges (el compañero compositor de Al Green) y Steve Potts (baterista para la renombrada Stax label). Los otros miembros de The Memphis Rhythm Band acumularon experiencia con Booker T & The MG's, Aretha Franklin y muchos otros. Cat Power vuelve a sus favoritos de la niñez (soul y jazz) y de esta manera combina su propio sonido seco con elementos que hicieron geniales a muchos álbumes de Al Green: metales, arreglos de secuencias funky y dulces voces acompañando los coros. Con este matrimonio musical en su carrera, esperamos también a Chan Marshall en su mejor forma en el escenario.
'De manera similar a Lambchop's Nixon, mezcla nuevo y viejo, soul y country, blanco y negro, amor y odio, para formar una obra maestra minimalista (Uncut)”

20:45, se inicia el show, sin teloneros, directo al grano. Un tema instrumental para que la banda caliente motores, y enseguida comienzan los acordes del tema the greatest en el piano… se me paran los pelos, y ahí está de pronto ella cantando frente a nuestros ojos. Se mueve todo el rato, baila, se contornea, y nos deja boquiabiertos con su voz, aún más caladora en vivo.

Esta primera parte del concierto será ella y la Memphis Band, tocando uno a uno, y casi en el mismo orden, la casi totalidad de los temas del disco The Greatest. El público los escucha pasmado uno a otro, -no los canturrean como haríamos en Chile (salvo esta chilena loca, claro está)-, y aplaude cada vez. Sólo recibimos unos breves “thank you” de vez en vez, y la dedicatoria “this is for the men” para el tema empty shell (¡í-do-la!). La banda es sólida, el sonido es excelente, y escuchar esos grandiosos temas en vivo es un regalo. Las luces de colores iluminan la escena desde atrás, dejando a los músicos en oscuridad. Mi acompañante se queja de que no ve el rostro de la artista, pero a mí me agrada ese toque íntimo que dan, y me parece además un gesto de timidez de ella, que me gusta. Ella sigue bailando sin parar mientras canta, mientras toca la guitarra, en una áurea de energía, de alegría que contagia. Y llegan finalmente hasta el tema where is my love? (ni les explico lo bello que sonaba en vivo), para salir todos de escena. Entonces una de las coristas nos anima a gritar y aplaudir (bien tranquilos estos belgas!) hasta que finalmente vuelve a entrar Chan, sola, bromeándonos un : “¿pensaban que me había ido?”

La segunda parte del show es entonces, ella sola en el escenario, ella como reina absoluta del escenario. Pasa, con su voz hipnotizante, de un tema en el piano, a un tema en la guitarra (memorable fue una versión de the house of the rising sun acústico), de la guitarra otra vez al piano (i don’t blame you de regalo, muy celebrado por el público) y así. Con cada tema parece entrar en trance, y es sencillamente sobrecogedor escuchar su entrega. Y como si eso no bastara, derrocha una simpatía increíble (¡puchas la mina chora!) que nos hizo sentir como si estuviéramos carreteando con ella: nos conversa y conversa, y echa la talla entre temas, de tipo “¿cuál viene ahora?, adivinen..” ó “mom, are you there?” “Jean Pierre are you there?” (nombre francés típico). En un momento nos dice “estoy cansada, podemos conversar? alguien tiene un cigarrillo?”, cigarrillo que voló raudo desde la primera fila, del que extrajo unas piteadas, y que devolvió al afortunado galán de la noche ovacionado por los varones. El ambiente está tan distendido, que del público le conversan “ey Chan! you’re a good woman” (piropo relativo a su maravillosa canción good woman). O aún “you have magical powers”, a lo que ella responde “that’s a very good compliment!, are you seek?”, seguido de nuestras risas y de uno de sus dulces y graciosos “soryyyy…” En un momento afina su guitarra y no puede evitar comentar lo alucinante que le parece la cuerda “¿dónde compran éstas?”, y cuando entra uno de los músicos nos dice emocionada “él tocó con Nirvana!...” y enseguida le pregunta “era cuando aún no eran famosos, right?”

Después de dejarnos en claro que el peso del espectáculo es sin lugar a dudas ella, -que no sólo es una mina talentosa sino además muy simpática, graciosa y sencilla-, vuelve a entrar la Memphis Band, para interpretar algunos temas más todos juntos, entre ellos un genial y muy disímil cover de satisfaction. Finalmente cantan todos juntos un tema, muy en onda familiar, y se despiden sin derecho a bis (cosa que tampoco pidió el público belga). Ella entra un par de veces de nuevo al escenario para agradecer nuestros inagotables aplausos, con gestos de emoción (dibuja un corazón con sus manos)… y la vemos desaparecer. Las luces se encienden, y las sonrisas no se borran de nuestros rostros…

Yo me siento in the “top of the world”, o en la cumbre de la ola si prefieren, y salgo al frío de la noche con la sensación de haber disfrutado de uno de los mejores conciertos de mi vida (que no son pocos, eh?)… Y muy agradecida de la familia parisina que permitió este viaje con su regalo de cumpleaños... merci une dernière fois...
A los que aún no conocen esta artista, o no han escuchado su disco the greatest: ¿qué están esperando?
(Fotos: Bruselas, 4 de noviembre 2006. Van dedicadas, así como el texto, a mis hermanos F Y F)